En la actualidad esta pregunta cada vez es más frecuente.
La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP), ha introducido modificaciones en la definición de dolor, entendiendo este como un proceso mucho más complejo en el que destaca su subjetividad incluyendo procesos psicológicos como dimensiones intrínsecas de este trastorno.
Un trabajo realizado en la Facultad de Psicología de la Universidad de Sevilla demostró que los factores psicológicos en algunos trastornos podían llegar a predecir el 81% de la varianza en la intensidad del dolor.
Esto nos lleva a conceder gran relevancia al papel del psicólogo en la intervención del dolor, sin olvidar los tratamientos médicos.
¿Qué objetivos debe perseguir el tratamiento psicológico? El objetivo fundamental está encaminado a una mejora de calidad de vida, y los tratamientos a realizar abarcan un amplísimo abanico de posibilidades.
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23 feb 2010
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